Harper lo miró de frente.
—No. Si das el dinero para sentirte dueño de lo que viene después, entonces no me lo estás dando. Solo estás comprando otra estructura con mi nombre delante.
Marcus Brennan, el abogado principal de Fared, carraspeó desde la pantalla del videollamada y habló con la cautela de quien siente que pisa un terreno completamente nuevo.
—Podríamos estructurarlo como una entidad independiente. Un fondo irrevocable con una fundación controlada por Harper cuando la ley lo permita, con administradores fiduciarios provisionales elegidos bajo sus condiciones. Protección legal, transparencia financiera, autonomía futura…
Harper turned her head.
“And without him being able to revoke anything if he doesn’t like a decision?”
—Sí —respondió el abogado, ya intrigado de verdad—. Sería más complejo, pero sí.
Fared sonrió apenas.
Leave a Comment